El factor comercial es uno de los más determinantes en la economía de un país, es aquí donde la batalla entre la comercialización de software entre México y la unión americana da por vencedor al vecino del norte, con una diferencia de más de 800 mdd de forma anual.
Los negocios entre ambas naciones son una constante, los beneficios entre la comercialización de uno y otro país, han estado siempre en busca de una competencia pareja, pero en cuestiones tecnológicas el país americano se ha llevado la delantera de manera indiscutida.
A pesar de que en México existe el potencial en cuanto a desarrollo de tecnología de software, la intervención y aceptación de productos extranjeros sobre los productos nacionales son una constante entre muchas de las empresas del entorno nacional. Si a esto se le suma que casi el 60% de las empresas nacionales hacen uso de distintas plataformas de software pirata, lo que reprime aún más el sector de la industria nacional especializada; hace que el crecimiento de este sector sea limitado y por lo tanto el nivel de innovación no sea tan constante como en otros sectores.
Según datos del Buró de Censos de Estados Unidos, este el país logró una ventaja comercial de 868 millones de dólares en comparación a los 2 millones obtenidos por parte del mercado mexicano.*
Unos de los muchos factores que aun tienen limitado al mercado mexicano es aquel correspondiente a la investigación y desarrollo; datos del Fondo Económico Mundial (WEF) detalló que mientras estados Unidos destina 2.8% de su Producto Interno Bruto (PIB) a estos rubros, México destina apenas 0.43% anualmente.*
Esto puede ser un reflejo de la abismal diferencia entre ambas naciones, pero inclinar la balanza hacia el consumo del mercado propio, debe ser una tarea considerar por parte de las empresas connacionales. Esto puede ser la oportunidad que permita que la economía de este sector fluya de manera más óptima, la innovación no se vea tan rezagada y que se complemente con elementos de practicidad, compatibilidad, costos entre otros beneficios.
*Fuente: Forbes