7 Hábitos de una Transformación Digital Altamente Efectiva (Parte 2)

Esta semana publicamos un artículo abordando dos de los 7 Hábitos para una Transformación Digital Altamente Efectiva sugeridos por el sitio CIO.com, ambos enfocados a aspectos exteriores de una empresa.

Veamos los siguientes dos hábitos, cuyo enfoque es hacia el interior del negocio:

  1. Crear nuevos equipos

Parte fundamental de una transformación digital es el impacto que tiene sobre la estructura interna de una compañía. Posiciones desparecen o cambian de enfoque, otras se crean para ajustarse a las necesidades emergentes.

Una empresa dedicada a la venta de autos quería mejorar la experiencia de sus usuarios al poder comprar un automóvil desde la página web de la compañía. Para lograrlo, los empleados tuvieron que reorganizarse en equipos con tres roles críticos: administrador de producto, ingeniero/desarrollador en jefe y encargado de experiencia de usuario; complementados por miembros de desarrollo, control de calidad, finanzas y operaciones para un total de siete a nueve personas por equipo.

Después de poner en práctica nuevas metodologías e iniciativas para satisfacer a sus usuarios, el resultado fue la creación de una aplicación móvil en la cual los consumidores pueden comprar un auto desde su dispositivo móvil y recibirlo en la comodidad de su hogar un par de semanas después.

Sin embargo, el verdadero truco detrás de este nuevo equipo fue no buscar soluciones perfectas desde el principio, sino resolver la necesidad del consumidor rápidamente y después hacer los ajustes necesarios para hacer de esa experiencia algo cada vez mejor.

  1. Fomentar colaboración a la par de la implementación tecnológica

La empresa mencionada en el primer hábito del listado, además de diseñar currículos a partir de áreas tecnológicas clave, formó un equipo estratégico y mesas redondas globales de innovación con la finalidad de fomentar una mayor colaboración para el desarrollo de diferentes aplicaciones móviles.

La inclusión de estos equipos ayudó a construir una base de prácticas compartidas que tuvieron un impacto positivo en los procesos de desarrollo, así como en el clima laboral de toda la organización.

A través de incentivar la colaboración, se detectaron fallas comunes en diferentes áreas para las cuales se propagaron soluciones a lo largo de toda la empresa. Como resultado, algunos empleados reportaron sentirse más como colaboradores al desarrollo de la compañía y menos como engranes dentro de una máquina.

 

Conclusión

Una vez visto el exterior de la compañía, es posible comenzar a transformar el interior. Como recalcamos en la primera parte de esta serie, la transformación digital no tiene que ver exclusivamente con la adopción de nuevas prácticas digitales, sino que parte de la optimización de las operaciones presentes a partir de las necesidades externas e internas de la compañía.

¡Acompáñanos para la siguiente entrega donde veremos los últimos tres hábitos para una transformación digital altamente efectiva!

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